jueves, 31 de enero de 2008

De viaje


En estos días en los que tengo que soplar todo lo que toco para sacarle el polvillo que lo recubre, lo mejor que me puede pasar es irme a trabajar al sur, que es lo que voy a hacer la semana que viene!
Parecía que mi casa tomaba alguna forma la semana pasada, hasta pude invitar a Muriel a comer y esto parecía un hogar... Pero de repente esta semana volvió a convertirse en obra...
Quiero volver del viaje y encontrar todo terminado y limpio, con rico olor, con el contenido de las 17 cajas que tengo pendientes ya ubicado en sus lugares, los libros en la biblioteca, la ropa (que tuve que VOLVER a sacar del placard) prolijamente guardada... El que quiere puede? O quien quiere celeste que le cueste?

miércoles, 16 de enero de 2008

Una rutina, por favor...

Añoro tener una rutina… En general uno la menosprecia y la considera sinónimo de una vida aburrida, falta de acontecimientos y de emoción. Pero para mí es más bien un marco, un ritmo, una referencia, algo estable que te permite hacer otros movimientos. Es como si fuera el esqueleto del día. Pero ahora no está. Se fue. Desapareció. Por estos días, en el mejor de los casos (porque también puede ocurrir que no aparezca nadie, lo que es peor, porque quedo esperando sin poder hacer nada!), temprano a la mañana llega el hacetutti, al rato el pintor, al rato el carpintero casi junto con el del deck y yo no sé dónde ponerme. Tampoco me puedo rajar, que es lo que más me gustaría hacer, porque algunas instrucciones tengo que dar, además de ir a abrirles la puerta cada vez que tienen que salir, o ir a comprar el herraje o el tornillo que faltó, o esperar a que venga el que dijo que venía "entre las 14 y las 19"!
Y mi ducha de la mañana? Y... no, porque cada uno que viene se tiene que cambiar y para eso usa el baño (cuando no se bañan! Como hizo el pintor el día de mi mudanza, para el asombro de todas las damas presentes), además no puedo pasar delante de todos envuelta en una toalla, y siempre odié tener que llevarme toda la ropa al baño, bañarme y salir vestida, hasta con los zapatos puestos! Asi que la ducha queda para la noche…
Y mis mates? Algunos tomo, pero no tengo dónde y me voy olvidando y se me van enfriando...
Y la avena con leche? Eso sí, en algún momento la como. Me siento en el medio del living y como mi menjunje…
Y la AM que escucho a la mañana? No se oye, entre la lija, la sierra, el martillo... no, no se oye, pero igual la tengo encendida...
Y el rato que en general tengo para leer el diario, aunque sea por arriba? Qué se hizo?
La rutina que uno se arma, o más bien que se le va armando, es algo tan íntimo... tiene que ver casi con el ritmo del cuerpo... Se instala hasta en vacaciones que es cuando uno hace cosas distintas de las habituales...
Quiero mi rutina, que me encanta, porque es la mía!

Les debo una imagen, pero me toca el timbre el carpintero y si no publico ahora no publico más!