jueves, 31 de enero de 2008

De viaje


En estos días en los que tengo que soplar todo lo que toco para sacarle el polvillo que lo recubre, lo mejor que me puede pasar es irme a trabajar al sur, que es lo que voy a hacer la semana que viene!
Parecía que mi casa tomaba alguna forma la semana pasada, hasta pude invitar a Muriel a comer y esto parecía un hogar... Pero de repente esta semana volvió a convertirse en obra...
Quiero volver del viaje y encontrar todo terminado y limpio, con rico olor, con el contenido de las 17 cajas que tengo pendientes ya ubicado en sus lugares, los libros en la biblioteca, la ropa (que tuve que VOLVER a sacar del placard) prolijamente guardada... El que quiere puede? O quien quiere celeste que le cueste?

3 comentarios:

Nino dijo...

No. Mirás para atrás, cerrás la puerta, y... que se funda el mercadito!!

Anónimo dijo...

Creo que lo de Nino es muy sabio... Qué ganas le tengo a tu casa nueva! Un beso grande,
Sara

Ximena dijo...

Las dos cosas: el que quiere puede y al que quiere celeste que le cueste, saludos.