Esta ciudad invita a comer... La comida te llama desde todas partes! Ayer, unas de las paradas en el paseo con Jose fue para comprar queso... Es una obviedad, pero tengo que decirlo: no puedo creer las miles de millones de variedades de queso que tiene esta gente... No sólo camembert, brie, cabra, reblochon, etc. sino todos esos, muchos más y además después está la región, el tipo de cabra, el tipo de vaca, el color de pelo, qué se yo... mil cosas... Ellos ven sutiles diferencias donde yo sólo veo queso! Empecé diciendo compremos un queso de cabra, tras lo cual se abrieron las miles de posibilidades... Elegí al azar. Tuve suerte, era rico.
Y después me dediqué bastante a los sandwiches de falafel, unas croquetas de garbanzo de origen... árabe, creo. Por ahora, el más rico es uno que comí en Le Marais...
A la tarde, tomamos con Jose un helado en Berthillon, en l'Ile St. Louis, rodeadas de turistas...
Y todavía me falta un buen cous cous y crêpes de todo tipo y lo que se me vaya presentando en el camino... Oferta no falta...
sábado, 4 de agosto de 2007
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