jueves, 9 de agosto de 2007

Louvre

Hoy fui al Louvre, y aunque sabía que iba a elegir una mínima parte para visitar, cuando entré y me paré debajo de la pirámide no dejé de sentirme abrumada... Qué ver? Pintura, escultura, dibujos, objetos? De Grecia, de Roma, de Egipto, de España, de Italia, de Francia, de América, de Oceanía, de Asia, de Africa? A qué pabellón entrar? Todo no se puede.
Decidí ver una exposición temporaria, chiquita, acotada, de dibujos del pintor francés Camille Corot...
Y de la exposición permanente decidí que iba a ver pintura italiana, española y francesa. Dejando de lado la multitud que había en las salas de pintura italiana, sobre todo alrededor de la Mona Lisa, a la que ya no saben cómo proteger del gran público...


...creo que encontré una buena manera de recorrer y disfrutar el museo. La técnica consiste en caminar lentamente pero a paso constante por el medio de las salas, algunas de las cuales son como pasillos enormes, con una mirada medio flotante, como mirando por el rabillo del ojo, y dejarme atraer por algunas pinturas, por el color, por alguna forma, algún rostro, algún gesto, el techo de la sala, o lo que se viera por la ventana... y ahí sí, detenerme un rato... Funcionó muy bien. Tanto que si tengo tiempo vuelvo la semana que viene...



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