Playas bien anchas con mucha vegetación atrás porque está prohibido construir al borde del mar, lo que le da a todo un aspecto medio agreste. Y también algunas partes con mucha roca. Hicimos una larga caminata yendo de una playa a otra por las rocas mientras la marea estuvo baja. El regreso, por un camino costanero. Cómo me gustan las caminatas sobre las rocas... Te exigen mucha atención, casi que no se puede ir pensando en otra cosa más que en qué lugar vas a apoyar el pie al dar el próximo paso... Y al terminar: ah, cierto que soy yo que estoy acá...
El agua tirando a fresca. Igual nos bañamos...
De a ratos me sentía como en una película de Rohmer. No me acuerdo cuál. Una de la serie de las estaciones del año. No sé si era el viento medio permanente que soplaba o el aspecto tan francés de Barbara, que podía ser la protagonista de cualquiera de esas películas...
3 comentarios:
Al fin un foto tuya!
Te aclaro que seguía desconfiando..
Esa elección no fué al azar, no?
Salutti
Nino
No, no, puse foto mía a pedido de varios de mis lectores...
Claro, lo que digo es que se te ve muy bien en la foto.
VEO POCOS COMENTARIOS!!, QUE PASA!!??, NO ME GUSTARIA ENTERARME QUE ENTRAN A LOS COMENTARIOS Y NO DEJAN NINGUNO!.pobre mi hermanita, que se encuentra en lugares remotos..
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